ACUPUNTORAS DESCALZAS


ACUPUNTORAS DESCALZAS

Guía nuestros cursos de Formación y Entrenamiento en Acupuntura y Medicina Tradicional Oriental: el cuestionamiento inncesante de todo, la interrogación, el método filosófico, la ética, y otros asuntos de la naturaleza salvaje de la psique. 

Cada vez que alimentamos el alma, garantizamos su desarrollo.

La Medicina Tradicional Oriental se compone de un amplio abanico de herramientas, esperamos que se percaten de que ésos son medios tangibles para suavizar antiguas cicatrices, sanar viejas heridas y enfocar de otro modo las cosas, y de que al recuperar los oficios añejos del sanar, se consigue, de una manera práctica, hacer visible el alma.

Las personas de conocimiento, también llamadas según el tiempo y el lugar: acupuntoras, sanadoras, herboristas, comadronas o chamanas, pequeños huesos huecos… contenían los remedios para recuperar o reparar cualquier pulsión perdida.

¿Cuando se hace necesario actuar? quizá cuando encontramos algunos de los síntomas emocionales indicadores de una ruptura de la relación con la naturaleza salvaje de la psique (Hun, Shen). Sentir, pensar o actuar crónicamente de alguna de las maneras que a continuación se describen es haber cortado parcialmente o haber perdido por entero la relación con la psique instintiva más profunda:

  • Sentirse extremadamente secx, frágil, deprimidx, confusx, amordazadx, abozaladx, apáticx hasta el extremo.

  • Sentirse asustadx, lisiadx o débil, falta de inspiración, animación, espiritualidad o significado, avergonzadx, crónicamente irritadx, voluble, comprimidx, enloquecidx.

  • Sentirse impotente, crónicamente dubitativx, temblorosx, bloqueadx, incapaz de seguir adelante, ceder la propia vida creativa  a los demás, hacer elecciones que desgastan la vida al margen de los propios ciclos, sobreproteger el YO, sentirse inerte, vacilante o incapaz de imponer el propio ritmo o limites.

  • Sentirse arrastradx hacia la domesticidad, el exceso de intelectualismo, el trabajo o la inercia por ser este el lugar más seguro para alguien que ha perdido sus instintos.

  • Sentir temor  a aventurarse en solitario o revelarse, a emprender un viaje o interesarse por otrxs, rebajarse ante la autoridad, perder energía ante proyectos creativos, sentir encogimiento.

  • Sentir temor a probar cosas nuevas, enfrentarse con desafíos,  hablar claro, oponerse, sentir nauseas, mareos, acidez estomacal, sentirse cortadx por la mitad o asfixiadx.

  • Temor a detenerse o a actuar, contar repetidamente hasta tres sin decidirse a empezar, tener complejo de superioridad, vengarse…

  • Estas rupturas no son una enfermedad de una era o un siglo, sino que se convierten en una epidemia en cualquier lugar y momento en que las personas estén cautivas, en todas las ocasiones en que la naturaleza salvaje ha caído en una trampa.

  • Es entonces cuando el papel de la “acupuntoras descalza” se hace necesario. Es cuando los remedios para recuperar o reparar cualquier pulsión perdida deben ser reclamados y aplicados.


lustración de una idea  a partir de las palabras (en parte) de la  escritora Clarissa Pinkola-Book, “Women Who Run With the Wolves”.